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Salvador Dalí La persistencia de la memoria en representación del concepto reconsolidación de la memoria

¿Por qué entender tu dolor no basta para sanarlo? La neurociencia de la reconsolidación de la memoria

En mi práctica clínica he visto a muchas personas con historias personales profundas, complejas, dolorosas y resilientes, que llegan hasta el sillón de psicoterapia con la idea real de lograr entenderse a sí mismos porque de esa forma podrán aplacar en parte su malestar. Mi labor como terapeuta es validar esa historia y ser un guía en ese proceso de autoconocimiento, entregando herramientas, comprendiendo el dolor para lograr así nuestro objetivo «entender». Sin embargo, muchos aunque lo «entiendan» no logran sentirse diferentes ¿Por qué ocurre?. La reconsolidación de la memoria, un proceso neurobiológico nos puede dar la explicación.

Un acompañamiento genuino, empático y validante de la experiencia es algo fundamental dentro del proceso terapéutico para que la persona logre confianza, pero lamentablemente, la evidencia científica apunta a que estos factores solo explican el 40% de la efectividad en la mejoría de los síntomas. Es por esto, que aunque se logre una buena alianza terapéutica, y técnicas muy efectivas en la reducción del malestar, el problema se sigue manteniendo cuando la persona siente amenaza o su miedo se presenta nuevamente.

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Los síntomas en psicoterapia

Las etiquetas diagnósticas actualmente están por todos lados, cada quien haciendo lo posible por entregarle un diagnóstico que explique lo que sentimos, algunos se consideran «ansiosos», «baja autoestima», «depresivos», que expresados de esa manera pareciera ser un manto eterno que llevamos sobre nosotros, algo que va con cada uno y no lo podemos soltar. Sin embargo, estos síntomas son más bien, una manera adaptativa del cuerpo ante un estímulo ambiental, del cual aparece en situaciones específicas junto con un malestar fisiológico, conductual, anímico, metabólico y psicológico. Un síntoma puede aparecer algunas veces en ocasiones muy específicas (como miedo a hablar en público) o todos los días (como la ansiedad generalizada).

Tigre, tiburón y yo nos sentamos a tomar el té - Reconsolidación de la memoria

Tigre, tiburón y yo nos sentamos a tomar el té de Emma Haddowenlace directo.

Cada persona viene a psicoterapia para intentar disminuir su malestar, y nosotros los terapeutas intentamos entregar una herramienta concreta que servir en los momentos en que el síntoma aparece, ya sea un pensamiento alternativo, técnica de respiración o de desensibilización sistemática. Y aunque estas técnicas resultan ser bastante útiles y con evidencia alta en una gran cantidad de casos, lo que estamos haciendo es «tapar» el síntoma expresado, y aunque podemos buscar el fondo del problema, su origen, los eventos vitales, el estilo de apego y buscar formas de pensamientos más racionales y adaptativos, no apunta a eliminar el síntoma y que no se presente nuevamente.

Entenderemos que los síntomas como la ansiedad están basados en esquemas formados bajo aprendizajes emocionales implicitos construidos a través de lo años y de nuestras experiencias. Un esquema trae consigo una explicación de lo que cada persona comprende sobre el mundo, por una parte contiene una solución (por ej. «Debo sentirme hipervigilante al estar con desconocidos y dar mi opinión, es mejor guardar silencio ante el miedo» y contiene un problema mayor que está alojado específicamente en la memoria implicita del sistema límbico (por ej. «Si digo mi opinión ante desconocidos, seré criticado y humillado como lo hacía mi papá, seré excluido y me quedaré solo») siendo un problema muy específico de cada persona. En este caso, la ansiedad se presenta cada vez que la persona experimenta alguna situación que se parezca aquellos momentos donde fue humillado.

Esto con terapia contrarrestantes como la TCC y TREC (mis antiguos enfoques terapéuticos) se logra hacer que el neocortex del cerebro haga presión sobre el malestar alojado en el sistema límbico quien procesa las emociones y es llamado el cerebro primitivo, porque está encargado principalmente de nuestra supervivencia, advirtiéndonos de peligros, activando nuestra alerta y reaccionando al ambiente en situaciones donde por primera vez se presentó el síntoma. El sistema límbico aprendió que no debe volver a exponerse de esa forma, activando el sistema simpático cada vez que pudiera presentarse la situación dar su opinión en público.

El sistema nervioso autónomo tiene la misión de escanear el mundo para verificar calma o amenaza y lo hace principalmente porque busca predecir en el futuro que todo siga igual, por lo tanto nuestro cerebro es una maquina predictora que busca que todo encaje a la perfección. Por lo tanto, es aquí donde el síntoma aparece, cuando en algún momento aquello que te marcó en algún momento de la vida, formando un constructo, sensación corporal y conductas asociadas, aparece y se experimenta. Cuando realmente el sistema nervioso por algún motivo, se encuentra con lo que causó daño o se parezca a el.

El neocortex no tiene la capacidad de contrarrestar por completo el síntoma, porque el cerebro no funciona bajo esas reglas, ya que al momento de por ejemplo, formular una nueva forma de pensar más adaptativa, formamos una red neuronal que compite con la antigua, que no la logra «eliminar» el síntoma ni que esa sensación deje de experimentar por completo el malestar. Al chocar constantemente entre esos dos pensamientos, el que termina ganando es la red neuronal más antigua, primitiva y orientada a la supervivencia del sistema límbico.

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Reconsolidación de la memoria

La psicología por décadas asumió que los aprendizajes emocionales y eventos traumáticos dejaban una huella indeleble en el cerebro, que no podíamos acceder a su contenido ni tampoco eliminar la sensación de malestar sin esfuerzo por parte del paciente. Sin embargo, la neurociencia afectiva nos ha demostrado que el cerebro tiene un proceso natural por el cual puede reescribir y disolver de manera permanente el patrón emocional arraigado. Algo totalmente revolucionario para la psicoterapia actual.

La posición de la persona frente a su malestar o síntoma expresado es «Anti-síntoma» porque busca explícitamente no tener el síntoma, experimentándolo como ajeno, irracional o absurdo. Esto se forma por las explicaciones del neocortex cerebral a lo que se está sintiendo, estándo en una posición donde la persona siente que esto lo vive de manera natural o que está defectuosa. Mientras que el terapeuta debe mantener una posición «Pro-síntoma» comprendiendo que esté síntoma necesita estar ahí por un motivo implícito que la persona y él no conocen aún.

Este proceso (no contrarrestante) busca encontrar esa «verdad emocional» que subyase como esquema en la memoria de las personas. Los síntomas como la ansiedad, no se presentan simplemente por un fallo o desequilibrio, sino como una forma coherente de protección frente un daño mucho mayor que nuestro sistema límbico no está dispuesto a experimentar nuevamente. Recordemos que este sistema es el que nos mantiene con vida, por lo tanto nos avisará a través del sistema nervioso que estamos frente a un peligro aunque nuestra parte más consciente no considere que lo sea.

La reconsolidación de la memoria es un mecanismo neurobiológico que cambió por completo la forma de hacer psicoterapia, ya que ha logrado comprender las reglas del cerebro para borrar un síntoma sin que logre presentarse nuevamente y sin esfuerzo. Este proceso con pasos concretos que se dan dentro del box terapéutico, la persona logra traer a su consciencia el esquema donde se aloja su síntoma, pudiendo por primera vez comprender lo que le hace mantenerlo. Es decir, se logra conscientemente entender el problema, posiblemente su origen y cuál es su posición frente conflicto.

El proceso de reconsolidación de la memoria tiene varios pasos necesarios dentro del ámbito terapéutico, pero aquí los resumo en tres pasos:

  1. Evocar la memoria implícita alojada en el sistema límbico, el esquema específico que contiene el miedo a un peligro inconsciente y la solución que el cuerpo ha formado para no enfrentarlo. Por ej. «Aunque no quisiera sentir miedo y evitar hablar en público, debo estar en alerta constante, porque si me equivoco, las personas me rechazarán y seré criticado como cuando era niño». Este esquema es traído al neocortex desde el sistema límbico.
  2. La yuxtaposición es el proceso por el cual la persona experimenta una evidencia desconfirmatoria del esquema, que ha sido explicitado durante las sesiones. Al vivenciar de forma simultanea e innegable una experiencia contraria a lo que predecía la vieja memoria. Por ej. «Recordar todas las veces en que habló con desconocidos y nunca fue criticado».
  3. Al experimentar ambas realidades en la consciencia, la memoria se vuelve maleable durante una ventana de tolerancia propia del cerebro, donde chocan ambas realidades y se reconsolida la memoria. La red neuronal inicial pierde la fuerza que hacía presente el síntoma, actualizando su contenido. Lo que hace que el síntoma deje de expresarse, sin esfuerzo y permanentemente.

Este proceso natural del cerebro fue descubierto en el año 2000 por Karim Nader, Glenn E. Schafe y Joseph E. LeDoux (Revisa la investigación aquí) donde demostraron que al recuperar una memoria implícita, el circuito neuronal se vuelve maleable temporalmente. Si durante ese proceso, se introduce una experiencia de desconfirmación, la memoria original se disuelve.

Terapia de Coherencia de Bruce Ecker

El trabajo del psicólogo Bruce Ecker (Co-creador de la Terapia de Coherencia) entre los años 1985 a 2005 estudiaron los elementos y procesos dentro de una psicoterapia que hace que esta sea efectiva. Junto con su colaboradora la psicóloga Laurel Hulley se pusieron manos a la obra y comenzaron a analizar las sesiones clínicas para identificar cómo se lograban los cambios profundos en las personas.

Por este trabajo lograron identificar que los síntomas eran producidos de manera coherente por esquemas emocionales implícitos. Fue en el año 1996 cuando publicaron su primer libro donde denominaron su modelo de terapia como Terapia Breve orientada a la profundidad, donde entre los años 2002 y 2005 fue rebautizada como Terapia de Coherencia donde exponía que el síntoma era coherente con la historia de cada persona.

El gran hito fue que en 2005 Bruce Ecker descubre las investigaciones sobre reconsolidación de la memoria de Karim Nader y asociados, donde exponían paso a paso el proceso neurobiológico, donde constataron que las condiciones neurobológicas exigidas por el cerebro y que en laboratorio funcionaban para eliminar un síntoma, eran idénticas a las descubiertas por él y Laurel Hulley en la Terapia de Coherencia.

En 2012, publica el libro Unlocking the Emotional Brain: Eliminating Symptoms at Their Roots Using Memory Reconsolidation donde presentó estos hallazgos y evidencia científica que demostraba que los síntomas podían ser eliminados de forma permanente, con casos reales y con diferentes enfoques como EMDR, Terapia de Coherencia y Neurobiología Interpersonal. En este libro formula a su vez la PRT (Proceso de Reconsolidación Terapéutica) como un marco transteórico, neurobiológico y eficaz, publicando diversos estudios de caso.

La reconsolidación de la memoria es a mí parecer, una revolución dentro de la psicoterapia y los problemas emocionales, que unifica el proceso, entrega una explicación sin estigmatización del síntoma, genera cambios permanentes y profundos que ningún otro enfoque (a menos que siga las reglas el PRT por algún motivo) ha logrado por sí solo hasta ahora. Comprender el proceso neurobiológico nos entrega una visión más humana, entendiendo nuestra propia naturaleza y la capacidad del cerebro de desaprender para adaptarse.

El trabajo de Bruce Ecker demuestra que la reconsolidación de memoria no es un marco exclusivo de la Terapia de Coherencia, sino una vía neurobiológica universal de cambio transformacional compartida por diversos enfoques terapéuticos (como EMDR, AEDP, Terapia focalizada en la Emoción) cuando cumplen de manera espontánea o deliberada por pasos del PRT. Este hallazgo abre la puerta a superar el estancamiento en la eficacia de la psicoterapia y avanzar a un paradigma unificado basado en mecanismos de cambio propios del cerebro.

Si buscas una psicoterapia efectiva, profunda y no contrarrestante, puedes agendar una cita conmigo y te podré ayudar.

Psicólogo chileno Pablo Solís

Pablo I. Solis

Psicólogo clínico especialista en ansiedad, depresión y trastornos de la personalidad.