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Outcome Monitoring, el secreto de los psicólogos clínicos

Aquellas personas que he tenido el gusto de atender ya sea desde la clínica psicológica o desde la sexológica sabrán que suelo iniciar las sesiones de una forma muy suave y liviana: Les pregunto por su día, por cómo va la semana y cómo se han sentido.

Composición 8 – Wassily Kandinsky (Rusia, 1923)

Cuando pregunto esto no es solo por interés genuino en la vida y bienestar de aquellas personas con las que trabajo y han confiado su salud mental y sexual en mi, tiene una función metodológica que los psicólogos clínicos que trabajan desde la evidencia conocen como Outcome Monitoring o Monitoreo de Resultados, una práctica basada en la evidencia en el que buscamos registrar y medir sesión a sesión los cambios emocionales, cognitivos y comportamentales que van ocurriendo durante el proceso terapéutico para saber si la terapia está funcionando o no y en base a esto, tomar desiciones clínicas basadas en datos.

Un cable a tierra

Esto es un ejercicio de humildad para nosotros los psicólogos. Más veces de lo que nos gustaría reconocer sobrestimamos nuestras habilidades como psicólogos clínicos y esto termina perjudicando los resultados de la terapia. Esto no es soberbia necesariamente (o al menos quiero pensarlo) es simplemente la forma en que funciona nuestro cerebro: prioriza atajos mentales para procesar más rápido la realidad a costa de la perdida de cierta objetividad. A esto le llamamos «sesgo cognitivo».

Imaginemos esto: tienes 10 pacientes, de estos solo 7 mejoran. El sesgo es no darnos cuenta que hay tres que no han mejorado y confirmar nuestra idea de que somos buenos psicólogos gracias a los 7 que sí han mejorado.

John William Waterhouse Eco y Narciso cuadro
John William Waterhouse – Eco y Narciso 1903

El eliminar un sesgo es imposible, todos tenemos sesgos cognitivos, lo que buscamos es diseñar sistemas que compensen estos sesgos y de esta forma aumentar de verdad la efectividad terapéutica.

Cuando logramos darnos cuenta de nuestros errores, que la intuición u «ojo clínico» no bastan (aunque tengas mucha experiencia) y que necesitamos medición sistemática, es cuando realmente estamos haciendo psicología clínica y podemos hacer que nuestros pacientes mejoren.

Su uso en la práctica clínica

La forma en que se aplica suele ser a través de instrumentos y herramienta estandarizadas, generalmente de tipo cuantitativo (es decir, con pruebas que entregan un resultado en puntaje), a través de autoregistros (cómo pequeños diarios de vida) y con técnicas cualitativas en las que, tras escuchar a un paciente, logramos registrar Información que iremos comparando a medida que avanza el proceso terapéutico. Algo que disfruto mucho hacer es anotar textualmente las primeras frases que expone un paciente que llega a la primera sesión para luego leérsela en la sesión 10 y desde ahí, pueda analizar todo lo que ha recorrido y avanzado, y cuales son los objetivos pendientes o incluso, retrocesos.

Qué nos dice la evidencia

Acá es donde se pone interesante, cuando descubrimos aquellos pacientes que no están respondiendo al tratamiento es cuando podemos reevaluar y redirigir el proceso terapéutico, analizando variables que quizás habíamos dejado de lado y planteando nuevas herramientas a aplicar. Si por el contrario, el proceso está mostrando resultados, podemos afinar aun más la metodología para favorecer la recuperación de nuestros pacientes.

El Outcome Monitoring no solo mejora significativamente los resultados terapéuticos en psicólogos experimentados, sino que también mejora significativamente la tasa de éxito en psicólogos recién egresados, especialmente si es acompañada de procesos de supervisión clínica, es decir, que un psicólogo más experimentado supervise sus casos.

Ya en el contexto de nuestro centro de salud mental Inlumine, trimestralmente se hace un análisis de los pacientes que han ingresado, aquellos que no han continuado y los que han sido dados de alta. De esta forma nos aseguramos de dar una atención no solo humanamente cálida, sino que basada en evidencia y con altas tasas de éxito ademas de estar bajo supervisiones constantes.

Sexólogo Héctor Rodríguez

Héctor A. Rodríguez Bonilla

Psicólogo Mst. Cs. de la Sexología

Psicólogo, Master en Ciencias de la Sexología (Universidad de Almería), Experto en Investigación Cualitativa (Universidad de Almería), Diplomado en Salud Mental y Psiquiatría (Universidad Autónoma), Experto en Terapias de Tercera Generación (Universidad de Almería).

«Mis áreas de especialización se dividen en dos campos. En el ámbito de la psicología, me he enfocado en los trastornos de ansiedad, del sueño y de personalidad. En el área de la sexología, mi experiencia clínica abarca los trastornos del deseo, la excitación y el orgasmo».