🩺 Disfunción eréctil. La importancia de un buen diagnóstico sexológico [Revisada en agosto, 2022]

En el ámbito de la salud, un diagnóstico inicial sólido es un elemento crucial que va más allá de asegurar un proceso terapéutico eficaz y expedito. También proporciona la oportunidad de adentrarse en la posibilidad de identificar patologías latentes subyacentes, incluso en condiciones como la disfunción eréctil y otras dolencias.

La metodología destinada al diagnóstico de la disfunción eréctil se erige sobre una serie de fases interconectadas. Estas fases abarcan una serie de preguntas específicas y pruebas diseñadas en función de la individualidad de cada paciente, considerando factores como su edad e historial clínico.

La sexología, en calidad de disciplina científica multidisciplinaria, engloba una amplia gama de campos de conocimiento que incluyen, entre otros, la psicología, la biología, la sociología y la antropología.

Entendiendo la disfunción eréctil

La disfunción eréctil es uno de los principales motivos de consulta en la sexología clínica. La prevalencia en disfunción eréctil en Chile en mayores de 40 años no es menor, alcanzando el 52% (Venegas, 2004). En menores de 40 años la prevalencia si bien no alcanza esas cifras sigue siendo alta, siendo el motivo de consulta del 30% de quienes acuden a Inlumine, nuestro centro de tratamiento e investigación en salud mental y sexual.

Imagen del RigiScan, herramienta para analizar los momentos e intensidad de las erecciones
El RigiScan, usado principalmente en investigación de las erecciones y la disfunción eréctil. Actualmente ha caído en el desuso en la practica clínica gracias al surgimiento de nuevas metodologías de diagnóstico.

La mente desempeña un papel fundamental en el proceso de excitación. El cerebro orquesta una serie de interacciones físicas, cognitivas y emocionales que culminan en la consecución de una erección. Por esta razón, los resultados de los medicamentos para la disfunción eréctil pueden variar (Santamaría, 2010).

Dentro de las causas primordiales de la disfunción eréctil se encuentran factores psicológicos, como la depresión, la ansiedad o el denominado «pánico escénico». Afortunadamente, estos problemas a menudo pueden ser tratados eficazmente mediante un sólido plan de terapia psicológica.

La importancia de un buen diagnóstico

La disfunción eréctil no siempre implica una anomalía a nivel biofisiológico que afecte el funcionamiento normal del cuerpo. No obstante, es crucial estar alerta cuando empiezan a converger ciertos factores, como la edad, el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión, el colesterol elevado, e incluso síntomas como dolor al caminar o temblores en las piernas (Martin, 2013).


En el transcurso del proceso diagnóstico, una de las interrogantes que suelo plantear es: «¿Experimentas dolor en las piernas al caminar?». A pesar de su simplicidad, esta pregunta tiene el potencial de revelar la presencia de un síndrome de Leriche, el cual podría conllevar complicaciones en la salud en el futuro (Martin, 2013).

Ante la presencia de estos factores y síntomas se aplican pruebas, se hacen preguntas en relación a los hábitos y si se estima necesario se realiza la derivación correspondiente para trabajar desde una mirada interdisciplinaria.

Imagen de la Anatomía del Corazón por Leonardo da Vinci
Anatomía del Corazón – Leonardo da Vinci (1503)

Una vez que las causas de la disfunción eréctil se han identificado con precisión, se inicia el proceso de tratamiento, que puede ser psicológico o multidisciplinario, y suele adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente. Gracias a esto también se puede proporcionar un pronóstico cuando es posible y disminuir la incertidumbre del proceso terapéutico.

Este enfoque exhaustivo no solo acelera la resolución de tus problemas, sino que además, al detectar a tiempo posibles patologías biológicas subyacentes, un diagnóstico sexológico bien realizado puede tener un impacto vital al preservar tu salud en general.

Bibliografía

  1. Martín, A. (2013). Síndrome de obliteración aorto-iliaca: síndrome de Leriche.
  2. Santamaría, F. C. (2010). Manual de Sexología y Terapia Sexual.
  3. Venegas, J. A. (2004). Prevalencia de la disfunción eréctil en Chile. Rev. chil. urol;69(3): 199-202, 2004. tab  | LILACS. https://pesquisa.bvsalud.org/portal/resource/pt/lil-430716
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